Una tarea asumida como vocación
La historia institucional cuenta que un pequeño grupo humano comenzó este camino con la intención de formar personas distintas, atentas a las necesidades reales de la vida. Desde ahí se fue consolidando un equipo de docentes comprometidos, capacitados y dispuestos a seguir creciendo y aprendiendo.
La docencia aparece presentada no solo como trabajo profesional, sino también como servicio desinteresado a la vida confiada a la institución. Esa combinación entre exigencia, humanidad y cercanía es uno de los rasgos más visibles del perfil del colegio.